viernes, diciembre 15, 2006

IRACEMA

El día no había comenzado bien para don Juan Manuel. Junio era un mes sensiblemente frío en Cañuelas, provincia de Buenos Aires, y no es bueno estar tanto tiempo a la intemperie, le decía su mujer, pero don Juan Manuel le gustaba madrugar, ver como el sol salía en el horizonte mientras la soldadesca reunida en torno a los fogones del campamento militar, soportaban el frío peleando con el sueño que buscaba hacerlos desertar de su deber de dar seguridad a los que dormían. Y así, entre cabeceo y cabeceo estiraban las horas esperando el amanecer.
Envuelto en su poncho salteño, don Juan Manuel esperaba ese día con ansiedad.
El amanecer ya iba pintando el cielo convirtiendo la oscuridad en un naranja profundo.
Aquel 24 de Junio de 1829 seria un día memorable, pensaba el Restaurador.
“El día que marcaría el fin de la matanza entre hermanos”, le gustaba pensar.
El que ya no habría “azules” y “colorados” sino argentinos únicamente.
Ya el general Lavalle le había enviado mensajeros aceptando la tregua que el jefe de las fuerzas federales proponía.
Ambos sabían que de esa reunión solo podría haber una decisión unánime y era de la firmar la paz. La guerra había mermado las fuerzas de ambos bandos, pero los Federales tenían mejores chances de ganar la guerra, y Lavalle no iba permitir una derrota deshonrosa. Había aprendido de los europeos que la paz puede ser otra forma de conseguir los objetivos propuestos, y ahora Rosas le ofrecía esta posibilidad que él no la iba a desechar.
La reunión –habían acordado- se iba a realizar en La Caledonia, la estancia de Rosas ubicada en Cañuelas.

A unos metros de ahí, en la cocina de la Estancia, la joven mulata Iracema comenzaba con su diario trajín
Nieta de esclavos, nació en el Uruguay de donde fue llevada, siendo aún bebé, a la Argentina y una vez ahí sus padres fueron vendidos a la estancia de don Juan Manuel de Rosas donde se crió. De pequeña fue educada en los trabajos y quehaceres de la cocina. Como un animalito doméstico Iracema aprendió a ver, oir y callar, las conversaciones de los demás, así se convirtió en un objeto más de la cocina a tal punto que con el tiempo ya nadie reparaba en ella.
Iracema se fue apropiando de los secretos culinarios de su abuela (primero) de su madre (después) y de sus hermanas mayores más tarde, con el tiempo todas la fueron abandonando, a unas se le fue la vida y a otras se las llevaron de a otras estancias.
Y ella se quedó ahí, sola en esa inmensa cocina que con el tiempo se fue convirtiendo en su comarca, donde ella reinaba absolutamente. Dueña absoluta del lugar la joven no le quedó otra que convertirse en una excelente cocinera y le basto para ello aplicar los secretos culinarios que había heredado de sus maestras.
Su abuela le había enseñado que las buenas comidas:
- Nacen en el corazón de la que cocina”,
- Una buena comida se debe hacer con amor y respeto,
-Se debe amar lo que se hace porque alimentar a los demás es una obra de caridad
-Que el estomago del que recibe tu comida sienta las caricias del amor que pusiste al hacerla.
- Toda comida es un tributo de amor

Su abuela siempre repetía esto mientras picaba el ajo, revolvía el salteado de aceite y azafrán o preparaba la lechada con las especies que solo ella conocía.
Iracema fue aprendiendo que no solo era cuestión de saber mezclar sabores y poner amor a lo que cocinaba, sino también cultivar lo que luego usaría como condimentos.
Todas las tardes, cuando sus comensales descansaban, Iracema aprovechaba para cultivar su huerta. La huerta era un lugar pequeño y alejado de los curiosos que con el tiempo y sus cuidados se había convertido en un verdadero y selecto huerto de especies, a los que después los convertirían en deliciosos condimentos de sus comidas.

A los veinte y dos años esta hermosa mulata de finos rasgos y grandes ojos, se había convertido en una experta en el arte culinario. Ella sabia que el secreto de este arte descansaba en su corazón enamorado.
Como toda joven Iracema tenia un amor secreto, que llenaba sus días entre guisados y postres. A Iracema este amor le quemaba el pecho y lo convertía en una brasa caliente las noches de Luna llena, cuando sus rayos iluminaban su cuarto ubicado en el fondo de la cocina.
Iracema soñaba que el llegaba hasta el lugar para estar con ella en secreto. Iracema juraría que su amor imposible se sentaba en su cama y sus grandes manos acariciaban sus pechos y hacían que se despierte con un temblor que le recorría el cuerpo. Iracema juraría que él estaba ahí y que besaba sus labios carnosos, su cuello, su cuerpo y este solo pensamiento en la penumbra de aquella habitación la excitaba a tal punto que de pronto se sentía toda húmeda, haciendo que de sus labios se escape un delicado gemido.
Iracema se había asomado al amor y nada parecía contenerla.
Solo encontraba consuelo en su trabajo entre ollas, y condimentos, o cuando amasaba la carne que luego la convertiría en un jugoso y suculento manjar. Sus manos derretían la manteca con esa energía amorosa que la poseía por las noches y la inundaba de lujuria.
Iracema convertía aquellos objetos inanimados en deliciosos manjares que ponía en la mesa de los rudos soldados del ejército Federal, o en la vajilla de don Juan Manuel y su familia.

El amor llegó a su corazón una mañana, cuando sacaba agua del pozo. Ese día don Juan Manuel estaba reunido con sus oficiales y ella, por primera vez, notó el porte de aquel hombre poderoso, sus cabellos, su forma de hablar y sus modales hicieron que cayera rendida a sus pies. Su corazón se encendió y sus mejillas se llenaron de calor. Sintió como una ola de fuego la iba consumiendo de a poco que casi hace que se le escape el balde de entre sus manos.
Desde ese día su vida fue distinta. Todos sus trabajos se los dedicaba en secreto a don Juan Manuel y sus comidas se convirtieron –como se lo había dicho la abuela- en una “ofrenda de amor para su amado”.

El amanecer de ese 24 de Junio de 1829 el general Lavalle había cabalgado toda la noche, con un pequeño y selecto grupo de oficiales de su plana mayor. Habían salido del vivac sin que su tropa se diera cuenta porque si los descubrían podían acusarlos de traición a la patria, delito que se paga ante un pelotón de fusilamiento. Todo debía hacerse en el máximo de los secretos.
Rosas había propuesto una reunión para firmar la paz, ambos habían acordado que el jefe de las tropas Unitarias debía llegar en secreto y debidamente protegido hasta Cañuelas.
Lavalle entendía que aceptar la derrota evitaría continuar con aquel derramamiento de sangre de argentinos.
El amanecer del 24 de Junio de 1829, mientras los gallos cantaban, el grupo de hombres cabalgaban rápidamente hacia su destino, debían llegar a Cañuelas sanos y salvos, había muchos intereses para que aquella guerra fraticida continuara, y Lavalle entendió que esta era la única manera de terminar esta masacre. La historia llamaría a ese tratado de paz entre Unitarios y Federales el “Pacto de Cañuelas”. Todo estaba dispuesto y nada podía fallar.

“Algo va a pasar” se decía Iracema mientras veía como amanecía ese 24
Cuando llegó al campamento a llevar el desayuno a los soldados notó que todos estaban muy nerviosos como si estuvieran esperando que sucediera algo.
Los veía correr de un lado al otro, como aprontándose. Preparaban sus armas y sus uniformes rojos eran como luces encendidas en el lugar.
Apenas escuchó que don Juan Manuel le gritaba:

-Iracema, prepárame una lechada y después un mate como esos que vos sabes hacer mi negra…-
Y escondiendo el rostro con sus manos se rió y al hacerlo dejo ver una perfecta hilera dientes blancos, enormes.
-Como mande mi amito, enseguida se lo llevo..respondió presurosa.


El General Lavalle llegó muy cansado al campamento. Los soldados lo reconocieron y después de saludarlo lo dejaron pasar. Tenían órdenes de no detenerlo.
Galíndez el oficial de guardia, se presentó y le pidió que les entregaran sus armas. Lavalle y sus hombres no pusieron resistencia.
-Hay algún lugar para descansar? – preguntó el general visiblemente agotado por el viaje.
-Como no mi general, le dijo Galíndez.
-Si no le incomoda voy a llevarlo al dormitorio de don Juan Manuel. El en persona me dio la orden de que lo haga esperar ahí y ponga a su disposición todo lo que necesite. Dijo resuelto el joven oficial. Y se disculpó. Don Juan Manuel, tuvo que salir del campamento, así que lo va a tener que esperar si no tiene inconvenientes, dijo.
-De ninguna manera, solo quiero reparar mis fuerzas después de un viaje tan agotador-
Respondió el general Lavalle, que lo siguió hasta el dormitorio del Restaurador.

Ajena a todo esto, Iracema ya había puesto la leche en el fuego y mientras se calentaba atendía el pedido don Juan Manuel. Ya estaba todo listo.
Cuando la “morocha” (una inmensa pava en la que calentaba el agua para el mate) comenzó a quejarse, Iracema la retiró rápidamente del fuego. Había comenzado el mate con el agua mientras se iba calentando y así evitaba, que la yerba se quemara. Ese era el secreto de sus mates que hacia que don Juan Manuel la ponderara ante conocidos y extraños.
-Esta mulata es mi verdadero tesoro- decía ante quien lo escuchara

Llevando la pava en una mano y el mate de don Juan Manuel en la otra, Iracema corrió hacia la tienda del general. Nadie le aviso nada. Y asi, como era su costumbre, entró al lugar pensando que, como don Juan Manuel no estaba, dejaría el mate recién preparado con algunas masas dulces en la mesa cerca del catre donde Rosas solía descansar.
Pero al ingresar grande fue su sorpresa al descubrir que en el catre de don Juan Manuel, descansaba su enemigo: el general Lavalle. Y fue ahí cuando comenzó a pedir ayuda con todas sus fuerzas. Fue tal el alboroto que el general Lavalle casi se muere del susto. El lugar se lleno de soldados y en un santiamén un grupo de fusiles apuntaban al sorprendido Lavalle. El asunto se aclaró cuando llegó el teniente Galíndez con su revolver en la mano.
-Que pasa acá carajo!!- preguntó a los gritos.
Los soldados le explicaron que Iracema fue la que armó el alboroto al verlo al general Lavalle acostado en la cama de don Juan Manuel. Con mucha paciencia Galíndez pidió disculpas a Lavalle y echo del lugar a una avergonzada Iracema y a los soldados de la guardia y así logró recuperar el control de la situación evitando que el general fuera acribillado a tiros mientras esperaba para firmar la paz.
De regreso a la cocina Iracema se repetía.
-Estúpida, estúpida, eso te pasa por meterte en asuntos que no te corresponde.
Todavía continuaba recriminándose cuando vio que la lechada se había
-convertido en un jarabe marrón muy dulce.
Los soldados habían llegado alarmados por el olor que salía de la cocina, pensaban que algo se había quemado. Iracema no tuvo tiempo de ocultar su error de las miradas indiscretas.

-Y esto Iracema? Que pasó? –le preguntaban entre risas y carcajadas.
- Es una nueva comida. Afirmó Esteban.
Iracema estaba muda, ni siquiera podía forzar una sonrisa para disimular. Esteban metió un dedo en aquel jarabe marrón y rápidamente se lo llevó a la boca…
-Mhhh! Riquísimo che!, dijo y comenzó a invitar a los demás, las felicitaciones de los soldados, una vez que lo probaron aquel manjar no tardaron en llegar.
-Que bueno que esta esto Iracema…riquísimo, como lo hiciste?
Recuperando su sonrisa, la pícara mulata solo atinó a decir…
-Ah..Secretos de cocinera…
Había nacido el Dulce de Leche


FIN



Alfredo Zappala















lunes, octubre 23, 2006

Cuando nacen amores

Cuando nacen amores
una aureola nos cubre
nos llenamos de sueños
cuando llegan las luces
del color que buscamos
somos una pradera
Cuando nacen amores
los amores...

Somos como los niños
que de nada lloramos
Somos unos felinos
que buscamos el roce
la mirada y el mimo
de la mano del amor

Cuando nacen amores
una emoción como ninguna
nos justifica ante la vida....

Amor del mío
intenso y puro
Siento que vivo
cuando te miro respiro

Amor eterno
dame una excusa
para amarte otra vez

Amor del mío.....incalculable
Puedo morir....
si estoy muriendo contigo
Amor del mío...
ámame ahora
que acaba de empezar la canción

Cuando nacen amores
somos seres de veras
y la gente que pasa
nos arroja las flores
y miramos al cielo
porque el cielo es pequeño

Cuando nacen amores
los amores...

El universo esta en la cama
y las palabras son la luna

Amor del mío... ámame ahora
que va a terminar nuestra canción
Cuando nacen amores...

Ricardo Montaner

Esta canción de Ricardo Montaner, habla de la realidad que viven quienes aman de verdad. Pero, ojalá que fuera todo tan asi, tan lleno de ilusión y de verdad. Pero el amor esconde una espada entre sus alas que nos hieren y nos sangra hasta hacernos morir en un abrazo mortal.

viernes, octubre 13, 2006

MIEDOS

Tenerte, tocarte, sentirte;
saber que no eres perfecta,
que tienes una vida común
y con miedos a entregarte,
a perderte en el mar como una sirena.
Y…te aferras a la tierra cual algas a los mares.
Y yo sin hablar, sin pensar tanto,
también me envuelvo en mi miedo
con el afán de no besarte más
y comenzar a borrar el encanto,
el que por tantos meses he buscado,
y al tiempo, hoy al encontrarlo resulta
que despiertan los miedos.

Que contradictorio entonces: larga espera con gran ansia,
para luego cerrar los ojos al encuentro,
al sentimiento fértil del amor que es capaz de inspirarme
a guardar este ensueño en un poema
y esconderlo por un momento,
mientras pasan las inmensas ansias
y se muere el intenso arrepentimiento.
Ahora, cierro los ojos negros y te sueño
Perdiéndome nuevamente en los misterios
y magias del amor.

martes, octubre 10, 2006

Esposas mentales

Un habitante de un pequeño pueblo descubrió un día que sus manos estaban aprisionadas por unas esposas.
Cómo llegó a estar esposado es algo que carece de importancia.
Tal vez lo esposó un policía, quizás su mujer, tal vez era esa la costumbre en aquella época. Lo importante es que de pronto se dio cuenta de que no podía utilizar libremente sus manos, de que estaba prisionero.
Durante algún tiempo forcejeó con las esposas y la cadena que las unía intentando liberarse.
Trató de sacar las manos de aquellos aros metálicos, pero todo lo que logró fueron magulladuras y heridas.
Vencido y desesperado salió a las calles en busca de alguien que pudiese liberarlo.
Aunque la mayoría de los que encontró le dieron consejos y algunos incluso intentaron soltarle las manos, sus esfuerzos sólo generaron mayores heridas, agravando su dolor, su pena y su aflicción.
Muy pronto sus muñecas estuvieron tan inflamadas y ensangrentadas que dejó de pedir ayuda, aunque no podía soportar el constante dolor, ni tampoco su esclavitud.
Recorrió las calles desesperado hasta que, al pasar frente a la fragua de un herrero, observó cómo éste forjaba a martillazos una barra de hierro al rojo.
Se detuvo un momento en la puerta mirando. Tal vez aquel hombre podría...
Cuando el herrero terminó el trabajo que estaba haciendo, levantó la vista y viendo sus esposas le dijo: "Ven amigo, yo puedo liberarte".
Siguiendo sus instrucciones, el infortunado colocó las manos a ambos lados del yunque, quedando la cadena sobre él.
De un solo golpe, la cadena quedó partida. Dos golpes más y las esposas cayeron al suelo.
Estaba libre, libre para caminar hacia el sol y el cielo abierto, libre para hacer todas las cosas que quisiera hacer.
Podrá parecer extraño que nuestro hombre decidiese permanecer en aquella herrería, junto al carbón y al ruido. Sin embargo, eso es lo que hizo.
Se quedó contemplando a su libertador. Sintió hacia él una profunda reverencia y en su interior nació un enorme deseo de servir al hombre que lo había liberado tan fácilmente.
Pensó que su misión era permanecer allí y trabajar. Así lo hizo, y se convirtió en un simple ayudante.
Libre de un tipo de cadenas, adoptó otras más profundas y permanentes:
puso esposas a su mente.
Sin embargo, había llegado allí buscando la libertad.

(*) - "Muchas veces elegimos entregar nuestro corazón a quienes nos liberaron de nuestra soledad para comprobar con mucha amargura que esa libertad es tan solo una ilusión y que nos la dio solo queria hacer de nosotros su esclavo
Otras comprobamos como nos enamoramos de quienes liberamos y buscamos hacerlos nuestros esclavos, porque nos da temor perderlos.
Habria que andar por la vida para ver que clase de personas somos, o como el herrero del cuento o como el esposado"

Verónica

comparto con ustedes esta carta que me envió Veronica, mi amiga.
Dice el Evangelio que cuando Jesús llevaba su cruz hacia el monte
Golgota, donde lo iban a crucificar, una mujer se apiadó de él y
se acercó a secarle el sudor y la sangre que manaba de la corona de
espinas. Esa mujer se llamaba Verónica.
Veronica es asi, siempre lo fué al menos conmigo. Siempre estuvo
ahi cuando la necesité, consolándome y alentandome a continuar
llevando mi cruz con la esperanza de la Resurrección.
Y esta respuesta a lo que aqui escribi para ella, hoy lo comparto
con ustedes, porque estas sus líneas me llenan de Esperanza de
saber que aún me quedan personas que me quieren sin doblez.


A Sergio mi Amigo

Las siestas no son las mismas de las de un año atrás
Nos re encontramos haciendo nuestro hobby al aire,
y fue una linda excusa para sentirnos vivos
Volver recordar pequeños momentos,
algunas canciones,
nuestros mensajes camuflados a esas personitas especialesal
gruñón, a la pendex.
Extraño cada una de tus conjeturas a mis historias sin salidas,
es cierto, mis consejos a una ficción enmarañada.
¡Yo también te extraño amigo!
Extraño los mates, la poesía, las deducciones
Extraño hacer piruetas para sacarte una sonrisa
Y echo de menos los astros, o lo que consiguieras a mano,
para que yo vuelva a creer en el futuro.
Posadas sigue siendo la misma, con distintos personajes
Mi lugar no es el mismo y tuve que disfrazarme de adulta,
ponerme ese traje que tanto odio de “mujer maravilla”
y esquivar de reojo al amor para que no me tiente,
buscando respuestas otra vez en las estrellas
y esperando quien sabe, que en alguna luna nueva,
vuelva a reir sin tristezas.
Siempre te pienso, siempre te rezo
porque las buenas personas con buenas intenciones,
somos felices sólo con sabernos bien
Acepto ese café en cualquier lugar,
porque los espacios no importan.
Y me contarás de tus andanzas y yo,
yo de ese hombre que no me puede encontrar.
Y siempre te volveré a recordar que la vida es simple
con actores complicadoso viceversa.
Estoy con vos a la distancia
Y sabes que los milagros existen.

Vero

domingo, octubre 08, 2006

Cuando acaba el placer

Hoy hago el amor con otra persona
pero el corazon por siempre tuyo es
Mi cuerpo se da y el alma perdona
Tanta soledad va hacerme enloquecer
Contare que es amor
Jurare que es pasion y dire lo que siento
con todo cariño
y en ti pensare,
dejare el corazon seré toda emocion...
La verdad es, que miento, que vivo pensando si te olvidare
Cuando al fin acabó la ilusion que invente
y se va la emocion
yo quisiera tambien ver el tiempo correr
Ya no se quien me amo
Que habre dicho?
No se y es entonces que entiendo
se mide el amor cuando acaba el placer
Sigues dentro de mi pecho y vivo recordando
Cuando pienso en ti yo pienso que te estoy amando
y cuando llega el deseo es tu nombre el que llamo
Puede que no seas tu pero es a ti a quien amo
Contaré que es amor juraré que es pasion
y dire lo que siento con todo cariño
y en ti pensare dejare el corazon
sere todo emocion...
La verdad es que, miento que vivo pensando si te olvidare
Cuando al fin acabo la ilusion que invente y se va la emocion
yo quisiera tambien ver el tiempo correr
Ya no se quien me amo
Que habre dicho?
No se y es entonces que entiendo
se mide el amor cuando acaba el placer

Letra: Alexandre Pire
"Cuando acaba el placer" - Só pa contrariar

Dias atrás cuando escuchaba en la radio esta canción
me causó mucha emoción comprobar que esta letra
es el argumento que usaste para explicarme lo
inexplicable. Y así fue nuevamente el "Universo" que
intentando explicarme tu conducta, puso esta letra en mis
oidos que hoy comparto con vos...
"Se mide el amor cuando acaba el placer"...

Estúpido

¡Estúpido! me dicen los que me quieren
¡Estúpido! me repiten al ver que aún te amo
¡Estúpido! porque aun te recuerdo cuando
vos ya me olvidaste en otros brazos
¡Estúpido! me repiten y me cuentan que ya
me olvidaste, que sos feliz con tu libertad ganada
¡Estupido! sufrir por alguien que no se merece una
palabra tuya, me dicen.
Y estoy solo, tirado en esta cama lleno de tubos
y gente de blanco que me mira y menea la cabeza
¡Estupido!! me digo cuando pienso los dias en que
fui feliz con vos. El rio, Santo Tomé, la costanera, las calles
las terrazas, y tantos lugares por los que caminabamos
como si me amaras en realidad.
Y pensar que solo fui una pieza mas en tu coleccion
alguien diferente pero no menos vulnerable que
aumentó tu autoestima y seguridad.
Veo tu rostro en mi mente con tu sonrisa de dientes
torcidos y cola caida, cuando caminabas desnuda por la
habitacion aquella.
Ya no te tengo, te cansaste de mi, de tantas idas y venidas
y encontraste la excusa perfecta para retirarte de mi vida
sin culpas, exigiendo algo que sabias que por el momento
no podría cumplir. Encontraste la solucion perfecta
y la puñalada final me la asestaste entregándote completa
a otro más joven, mas fuerte y que te habra sabido hacer
el amor mejor que yo.
¡Estúpido! me repito, estupido!! y cuando te hablo
siento tu voz (esa voz que alguna vez me lloró)
mentir con arte repitiendome: "te amo gordito"
Ya no hace falta mentir mas
no necesito tu lastima
todo gira, la vida es una rueda
pero si alguna vez me necesitas
seguro que te daré una mano
porque soy un
¡Estúpido!!

Para Vero

Como te extraño amiga.
Aunque compatimos un estado de locura permanente
vos me guiabas con tus consejos y yo me reia cuando
llorabas por tus cuestiones amorosas.
¡Como te extraño amiga!!. Extraño esa anormalidad tan normal
entre nosotros.
Esta ciudad es muy grande, vacia y solitaria para alguien como yo.
Y aunque me adapte a sus gritos, sus estridentes bocinas
y las sirenas de las ambulancias que siempre quieren salvar
a alguien y nunca lo consiguen.
Recuerdo cuando bailabas, en nuestras siestas misioneras, el tema de los
"Babasónicos" y tus mejillas se encendían.
Me hacian tan bien tus locuras Vero.
Eran un bálsamo despues de las hemorragias internas
que me quedaban cada vez que bajaba de la terraza, con la "nena".
Vos compartiste tantas cosas conmigo.
Me reia cuando me veias como el "prócer caido",
viviendo una aventura extramarital.
Suspiraste ese dia y me dijiste:
-¡Ah eras normal!!.
O...¡¡¡Es taaan chiquita!!! (pero te podria haber enseñado unas cuantas
cosas, como su "timidez")
Y ese fue el comienzo de las confesiones que vinieron
tus, lágrimas, con abrazos y contenciones
de ambas partes.
Yo, como lo hizo alguna vez tu amor, elegí esta ciudad para vivir
y acá estoy comenzando a nacer nuevamente, aunque no se porque
cuesta tanto y es tan grande el dolor.
Acá encontré retazos de mis sueños de juventud
el tabaco francés, aunque ya haya dejado de fumar, la cerveza negra
a la que me voy aficcionando, con los parroquianos de un bar irlandés y
Ob-via-men-te las mujeres, aunque no tan hermosas como las nuestras,
las de Misiones.
Te extraño Vero y quisiera verte para tomar un café en Recoleta o en
Costa Salguero, o la rural, todos lugares "chetos" como a vos te gustan.
Los otros dias estuve de visita en la "Rock and Pop" escuchando, y
viendolos "in live" a los Baba y me acordé de vos.
Gracias Colo por estar ahi, en mis recuerdo con tu eterna
sonrisa triste.
Te quiero.

Descanso

Ahora descansa pequeña madre de los grandes hombres
pacifica compañera de los iracundos
descansa en paz, haz triunfado sobre tu poderoso y
furioso enemigo. Pero no por mucho tiempo porque el
combate continúa.
Los angeles combaten a tu lado y la batalla, aunque dolorosa
hoy te ha sido favorable.
Descansa pequeña guerrera
Hoy haz triunfado con el favor de tu Señor
no lo olvidaremos nunca, porque hoy es tuya la Victoria.
Has salvado a tu estirpe de la destruccion y ella te está agradecida.
Descansa, pequeña y brava leona protectora de la familia.
Hoy haz luchado bien, te mereces el descanso reparador
porque asi lo dispone tu Señor, el que hace salir
dos soles cada mañana.

Batallas silenciosas

Hay combates que no se ven a simple vista,
hay guerras que se estan luchando sin que nadie las note
Hay combates donde la sangre no es derramada y los ayes
de dolor no son oidos por nadie.
Estos son los combates mas intensos que se desarrollan en
una especie de Universo paralelo, donde los guerreros
no pierden sus vidas, sino sus almas
Las armas que usan no son las convencionales, sino sentimientos
ideas, oraciones, visualizaciones y sus soldados muchas veces
son angeles caidos, espiritus que vagan por el espacio cuya unica
finalidad es existir para servir a uno u otro bando.
El campo de batalla, es el corazón del hombre.
Hay combates que son invisibles pero no por ello menos importantes
En esta lucha existe el dolor, el sufrimiento y el ser humano no ve
sino las consecuncis de esta lucha.
Como en cualquier campo de batalla la destruccion es masiva y las
victimas incontables: huerfanos, familias destruidas, vidas rotas,
vacias, sin sentido. Estan tambien los que disfrutan de lo que obtienen
como victorias aparentes: rehenes, prisioneros, vejaciones varias.
Cada dia la batalla con nuevos y jóvenes guerreros
que aportan sus armas y sus habilidades para uno u otro bando
todo se aprovecha, todo se utiliza.
En esta guerra el que no quiere luchar perece.
Son ejecutados por uno, no existen prisioneros.
Hay combates de los que nadie oyó hablar sin embargo
existen, aunque las noticiarios no digan nada.
Existen combates en Universos paralelos y de vez
en cuando nos vemos involucrados cuando
por nuestras acciones nos comprometemos
con uno u otro bando.
Siempre estamos eligiendo, aunque concientemente
no lo hagamos.

miércoles, octubre 04, 2006

La leyenda del hada y el mago

Cuentan la historia de un mago que un día en su bosque encantado lloró
porque a pesar de su magia no había podido encontrar el amor.
La luna, su única amiga le daba fuerzas para soportar todo el dolor
que sentía por culpa de su tan larga soledad.
Es que él sabía muy bien que en su existir nunca debía salr de su destino.
Si alguien te tiene que hablar,
ya lo sabrás sólo tendrás que saber reconocerlo.
Fue en una tarde que el mago paseando en el bosque la vista cruzó
con la más dulce miradaque en toda su vida jamás conoció.
Desde ese mismo momento el hada y el mago quisieron estar solos los dos en el bosque amándose siempre y en todo lugar.
Y el mal que siempre existió,
no soportó ver tanta felicidad entre dos seres.
Y con su odio atacó hasta que el hada cayó
en ese sueño fatal de los seres.
En su castillo pasaba las noches el mago
buscando el poder que devolciera su hada
su amor su mirada tan dulce de ayer.
Y no paró desde entonces buscando
la forma de recuperar a la mujer que aquél día
en medio del bosque por fin pudo amar.
Y hoy sabe que es el amor y que tendrá fuerzas
para soportar aquel conjuro sabe que un día verá
su dulce hada llegar y para siempre con él se quedará.

Rata Blanca

Despues de ti...

Yo no me arrepiento de las cosas que he vivido,
de los sueños derramados,
de las noches de sudor...

Entre tantas cosas que el camino me ha enseñado,
no hay pecado más terrible que no haber sentido amor.

¿Qué es lo que pasa?¡Si todavía estoy vivo!¡Todavía respiro!

Cómo entregarme de nuevo en cada suspiro,
después de ti.

Después de ti ya no hay nada,
ya no queda más nada,nada de nada.

Después de ti es el olvido,
un recuerdo perdido,nada de nada.

¿Cómo voy a llenareste espacio vacío,después de ti?
¿Cómo vivir después de ti?

Dejaré que el tiempo cure todas las heridas
y aunque queme por dentro,
sé que voy a renacer.

Cuando el cielo llora nunca nadie le pregunta dónde duele,
por qué llueve, por qué deja de llover.

¿Qué es lo que pasa?
¡Si todavía estoy vivo!¡Todavía respiro!
¿Cómo entregarme en cada nuevo suspiro,
después de ti?

Después de ti ya no hay nada, ya no queda más nada,
nada de nada.

Después de ti es el olvido,
un recuerdo perdido,
nada de nada.

De vez en cuando tengo frío y le pregunto a mi destino
cómo entregarme en cada nuevo suspiro,
después de ti.

¿Cómo vivir después de ti?

Alejandro Lerner

martes, octubre 03, 2006

UNA NOCHE CONTIGO

La luz ilumina la ventana,
¡Ay! que pena, que penita, que pena,
se apagaron las voces del día,
entra la luz y silencio.

Junto a ella amanecía.

Yo te he visto despertar,
antes que la luna se alejara,
más quise guardar en mis sueños,
tu imagen dormida,
junto al sabor dulce,
de tus labios mojados.

Como te miraba,
cuando despertabas,
cuando te vestías con el día.

Tú eres el aire que duele,
al respirar en la madrugada,
tú eres esa libertad que da el viento,
pura como un árbol,
pura como la sabia,
pura como miel de abejas.

Manantial de sueños,
eres el desvelo de mis noches sin luna,
consuelo entre mis brazos,
cobijo que te acuna.

EL HADA DEL BOSQUE

¿Donde estará mi hada?
¿Estará acaso escondida en un rayo de luna?

Su canto es el aroma de amanecer,
su canto es rocío nocturno,
esperando al nuevo día.

La noche reposa,
descansa en prados silvestres,
mientras pequeñas luciérnagas,
son transformadas en farol.

Hace su entrada de gala,
su hermana el hada de la madrugada,
va pintando rocíos en las hojas,
y lagrimas de cristal,
en los pétalos de las flores.

¿Haz visto al hada del bosque le pregunto?
la he visto, me responde,
está allá en el río,
donde se hace presente la luna de plata.

Fui a su encuentro,
y la hallé danzando,
junto a unicornios azules,
es el hada del bosque,
la custodian los elfos,
y duendecitos del bosque.

Autor: Alexis Coald

Nostalgia

Estás ausente, sin darte cuenta te has ido,
te has marchado, me has dejado
y tu corazón es complaciente.

Estás tan lejos de mi que no quieres aceptar que te he perdido,
que no reconoces que llegó mi fìn.

Te marchaste, hace mucho tiempo que mi alma lo admitió,
y hace dos minutos que no he vuelto a llorarte.

Me dices sin pausa que me amas,
más por mentirte que por ilusión,
en falsa esperanza porque ahora callas.
Mi amor y mi tiempo ya no están contigo,
sin compasión los despediste,
por compasión quiero llegue el olvido.

Debiste no abrazarme, nunca debiste intraquilizar mis sentidos,
mejor un rechazo que nunca más mirarte.

Continuando mi destino, buscando ver lo que quizas tuve,
recogiendo los trozos de lo que no he tenido,
voy añorando los pasos que caminar no pude,
deseando jamás haberte conocido,
deseando el amor que en ti sucumbe.